martes, 6 de noviembre de 2018

Cine

Llegan con sus bufandas de  colores, sus boinas grises, sus atrasos, sus miedos. Se besan en la vereda mientras un tipo intenta violar la puerta de la sala con sus  anteojos. La escena se refleja en un  gran espejo y pienso que sería la  imagen perfecta para una comedia  francesa.

Mientras espero que abran la boletería termino mi café y decido escribirte. Te escribo para contarte que he comenzado a intentar  sonreír, que estoy aprendiendo a  resucitarme en los rincones oscuros de los bares y que sigo yendo solo a  nuestro cine.  

-Dos entradas por favor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario