Afuera garúa. Adentro manyan miseria. Los escucho hablar tras la chapa, ahí llegan los reproches, la guita que nunca alcanza. Esta noche se duerme poco.
Entonces el sopapo retumba en toda la pensión. Esta noche se duerme poco. Habrá que velar por Martita, estar atentos a su sollozo y rezar para que mañana, cuando salga a comprar el pan, no le falten más dientes a su sonrisa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario