El bichito raro come de la basura. Un celular robado lo conecta con su minúsculo submundo y con ella, sobre todo con ella.
De noche, cuando hay suerte, se da un gustito. A su edad da lo mismo si es paco, frula, poxi o paraguayo, todo pega igual, pero papá pega más fuerte. Por eso bichito no tiene casa.
Dale, traidora, no lo dejes tirado, decile que lo querés, mentile por whatsapp. Todo está demasiado oscuro en su historia. Dale, decile que lo querés, antes que empiece a repartir corchazos a la yuta y tengamos que ir a recoger su cuerpecito, hecho bolita, tirado en el asfalto.
De noche, cuando hay suerte, se da un gustito. A su edad da lo mismo si es paco, frula, poxi o paraguayo, todo pega igual, pero papá pega más fuerte. Por eso bichito no tiene casa.
Dale, traidora, no lo dejes tirado, decile que lo querés, mentile por whatsapp. Todo está demasiado oscuro en su historia. Dale, decile que lo querés, antes que empiece a repartir corchazos a la yuta y tengamos que ir a recoger su cuerpecito, hecho bolita, tirado en el asfalto.